La Costa

Estepona - Marbella - Estepona

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Descripción

Puede parecer imposible circular en bicicleta, en gran parte por tierra, a través de algunas de las zonas más urbanizadas de la Costa del Sol. Sin embargo, en esta ruta se propone un recorrido que evita siempre la autovía combinando el paso por carriles, urbanizaciones y paseos marítimos. La ruta permite apreciar los contrastes marcados por la historia reciente de la comarca: campos de golf junto a una mínima agricultura tradicional superviviente y los vestigios del intento de explotación moderna que fue la colonia agrícola de San Pedro, paseos marítimos y torres de una urbanización descontrolada junto a las torres almenaras de una antigua costa desierta. Aunque sea una ruta larga, el desnivel a salvar es sólo de unos 400 m. lo que permite un paseo agradable junto a playas y pasado, mezclados de forma agresiva y cada vez menos diferenciada.

En el nuevo paseo marítimo entre Pto. Banús y Marbella hay varias fuentes (km. 28-38)

Otros datos

La ruta comienza junto a la playa de la Rada de Estepona. Tanto la actividad pesquera como el cabotaje han tenido un importante protagonismo en la vida de este municipio. La localidad fue aduana de 3ª categoría hasta 1956 siendo la industria del cabotaje una actividad muy importante a lo largo de su historia y hasta bien entrado el siglo XX, más aún cuando las comunicaciones por caminos por la línea de costa eran muy malas e incluso imposibles en invierno, por las constantes crecidas de los ríos y arroyos que desembocan en el litoral; la ruta atraviesa un buen número de estos cauces fluviales. Muchos productos, de Estepona o de localidades limítrofes como Casares, Genalguacil, Jubrique, Pujerra o Benahavís, cercadas al este por río Verde y al oeste por el río Guadiaro, dependían de la playa de la Rada como vía de comunicación por mar para exportar sus productos. Baste dar como ejemplo que el grafito que se sacaba de la mina de Benahavís, una de las dos únicas que se conocían en Europa en el siglo XVIII, se embarcaba en dirección a países con una siderurgia más avanzada, por esta playa de la Rada.

Respecto a la actividad pesquera, para un municipio con tan extenso frente costero como Estepona, ha sido y sigue siendo una de sus señas de identidad. No hace mucho eran comunes las estampas en esta playa de pescadores sacando un copo, arte de pesca prohibido en la actualidad consistente en la pesca por cerco y que finaliza con los pescadores arrastrando los cabos y la red a tierra, desde la orilla, con la pesca obtenida.

Durante los primeros kilómetros la ruta coincide en bastantes tramos hasta llegar al cruce con la carretera de Benahavís con el camino de la Colá, parte de la vía pecuaría Colada de Reinoso y Cancelada clasificada con una anchura de 6 metros en el proyecto de clasificación de vías pecuarias de 1967 para el término municipal de Estepona.

El telón de fondo serrano lo constituyen Sierra Bermeja, Sierra Palmitera y Sierra Blanca, con Montemayor emergiendo en muchos de los paisajes de la ruta como cota menor aunque no menos importante pues, desde su cima, la vista perimetral es tan amplia que ya desde la época de los reinos de Taifas se libraron batallas por la posesión del castillo ubicado en lo más alto del cerro, construido en el siglo X. El castillo de Montemayor llega a ser un enclave tan importante que incluso en las capitulaciones de 1485 se incidirá especialmente en su entrega, junto a los sitios de Daidín, Cortes, Oxen, Arboto, Almachor, Tramores y fuerte de Calalui, en Sierra Bermeja. Precisamente la ruta pasa junto al lugar donde estuvo ubicado uno de estos sitios, la antigua alquería hispanomusulmana de Cortes, despoblada en el siglo XV, pero donde se ha seguido manteniendo el topónimo hasta la actualidad en el Cortijo de Cortes, hoy transformado en restaurante. De los demás sitios, quedan un buen número de estas torres de alquería de época medieval en el entorno de Benahavís.

Ya de época cristiana, pasaremos junto a dos de las numerosas torres almenaras del litoral que fueron utilizadas por los cristianos como parte de su nuevo sistema de defensa costera contra los desembarcos de los piratas berberiscos: la torre del Duque, en Puerto Banús, que debe su nombre, como otros lugares de la comarca, al Duque de Cádiz y Arcos, don Rodrigo Ponce de León, uno de los principales jefes militares de los Reyes Católicos en la conquista del reino nazarí del que formaba parte la costa de Málaga; y la torre del Ancón, en la Playa de Nagüeles.

En 1567 el dibujante paisajista flamenco Anton Van den Wyngaerde dibujó una vista de la Costa de Africa, probablemente situado desde algún punto alto en Sierra Bermeja, que permite conocer cómo estaba el litoral que recorreremos en esta ruta en la segunda mitad del siglo XVI. Puede observarse en este dibujo una costa todavía virgen con una única construcción entre la fortaleza de Estepona y la ciudad de Marbella, el lugar que etiqueta como Banyos de los moros antiguo, en alusión a las termas romanas de las Bóvedas situadas en la localidad de San Pedro de Alcántara, entre la desembocadura del arroyo del Chopo y la del río Guadalmina, y que también tendremos ocasión de visitar durante el itinerario. Estas termas abastecerían durante el siglo III d.C. las necesidades de una población de segundo orden, en la que no faltarían el lujo y la suntuosidad que caracterizaban a aquellos establecimientos en el Bajo Imperio Romano.

Muestra del esplendor de estas villas romanas durante los siglos I y III d.C podría verse en la villa romana de Río Verde, junto a la que pasa la ruta, uno de los yacimientos arqueológicos de mayor interés de la costa, situados junto a la desembocadura del río Verde aunque, en la actualidad, no puede disfrutarse del elemento más llamativo del conjunto, sus pavimentos decorados con mosaicos, que indican, por lo costoso de su empleo, la elevada posición económica de las personas que construyeron la villa. Esta posición está claramente relacionada con el aprovechamiento de los recursos de la costa, restos de los cuales (conchas, anzuelos, etc.) se han encontrado en abundancia entre las ruinas. En cuanto a la edificación misma, el peristilo o patio porticado consiste en un espacio cuadrangular al aire libre rodeado de galerías cubiertas que dan paso a varias habitaciones. Este patio se situaba en la parte trasera de la domus o mansión señorial de la antigua Roma aunque también puede aparecer en edificios con función no residencial. En el caso de la villa de Río Verde es difícil saber con precisión su función puesto que se ha podido excavar sólo una pequeña parte del yacimiento al estar completamente rodeado de construcciones.

Los cambios más radicales de la franja litoral se producen desde mediados del siglo XIX. En lo que respecta a la agricultura tradicional y en el territorio comprendido entre los ríos Guadalmansa y Verde, en la década de 1850 surgió la colonia agrícola de San Pedro Alcántara, fundada por el marqués del Duero, que dio lugar a dos núcleos de población que perduran en el tiempo, la localidad de San Pedro Alcántara y la barriada de Cancelada. Esta experiencia agraria giró en torno al cultivo de la caña dulce e incluso disponía de su propia fábrica de azúcar en un claro ejemplo de integración vertical de la producción: un modelo de innovación agraria en Andalucía y en España. Pasaremos junto a uno de los edificios construidos durante esta etapa, la fabrica del Ingenio, en San Pedro Alcántara.

A finales del s. XIX, tras el fracaso financiero de la primera etapa de la colonia agrícola bajo el control de su fundador, los nuevos propietarios impulsaron una nueva serie de actuaciones que siguieron transformando el paisaje de esta gran explotación. Se procedió a la construcción de varios embalses: Las Medranas, La Leche, el del Pantano Roto y el de Cancelada o del Taraje, junto con la correspondiente red de acueductos y acequias haciendo posible la práctica de una agricultura intensiva de regadío. La ruta pasa bajo el acueducto del Taraje, obra realizada en 1886.

Desde 1910 la Compañía General Azucarera de España, propietaria de la colonia agrícola en aquel entonces, va parcelando sus terrenos por falta de rentabilidad. En 1933 Norberto Goizueta Díaz compra la finca Guadalmina como último intento de explotación de la colonia agrícola, pero la situación de España en los años 30 y 40 hacen inviable el proyecto. A partir de 1950, será el propio Goizueta uno de los iniciadores de la orientación de Marbella hacia el negocio turístico con la construcción en la finca en 1959 del hotel Guadalmina y del primer campo de golf de la futura Costa del Sol, cuyo riego se vio favorecido por la existencia de los pantanos construidos por la colonia agrícola, lo cual permitió una frondosidad inusual en este rincón del litoral. El golf se convirtió desde entonces en un antídoto contra la estacionalidad turística.

Desde la segunda mitad del siglo XX se han producido transformaciones muy profundas en el litoral a consecuencia del cambio del modelo económico y de la nueva cultura urbana de la sociedad que, si bien han traído prosperidad y desarrollo en muchos aspectos, han empobrecido además otros muchos y nos ha alejado cada vez más de la naturaleza, principalmente de ella como proveedora de recursos. La voraz expansión urbanística se ha convertido en seña de identidad del paisaje. Esta ruta permite apreciar todos estos contrastes: campos de golf junto a una mínima agricultura tradicional superviviente y los vestigios del intento de explotación moderna que fue la colonia agrícola de San Pedro, paseos marítimos, torres y esqueletos inmobiliarios de una urbanización descontrolada junto a las torres almenaras de una antigua costa desierta.

Puntos de interés

Las Bóvedas - Torre almenara de las Bóvedas - Río Verde - Villa romana de Río Verde - Basílica paleocristiana de Vega del Mar - Torre del Ancón - Torre del Duque - El Ingenio - Acueducto del Taraje

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