Valle del Genal

Gaucín - Camino de Gibraltar

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Descripción

Al este y al oeste de la Loma de Enmedio, en las inmediaciones de Gaucín, se encuentran dos de los caminos históricos que recorrieron los viajeros del s.XIX para el acceso a Gaucín, uno de los símbolos románticos del conocido como Camino Inglés: la Colada del Camino del Molino al Peso, al este, y el Camino de Gibraltar, al oeste. La ruta recorre parte del Camino de Gibraltar, y la misma ladera por donde discurre, aunque por pista, la Colada del Camino del Molino al Peso, en un itinerario circular que parte y regresa al río Genal, con la presencia permanente del promontorio rocoso donde se ubica el Castillo del Aguila. La visita a Gaucín complementa la comprensión de este paisaje histórico que, como antaño, sigue cautivando hoy en día.

FUENTES: cuatro puntos de agua; en la subida por la Loma del Coto de Arraqueque (km 6,93), en el paraje Viña de Dios, tras el desvío por el Asalto del Cura (km 10.21), en el propio Gaucín hay varias y en la fuente la Adelfilla, junto a la ermita del mismo nombre (km 19.25)

Otros datos

Uno de los caminos frecuentemente transitados a lo largo del siglo XIX como parte del Camino Inglés fue el camino de Gibraltar que ascendía hasta Gaucín, el ecuador en el viaje entre Gibraltar y Ronda, utilizado por arrieros, contrabandistas, estraperlistas, viajeros o militares en su ir y venir desde la Roca a la ciudad del Tajo. Saliendo de Gibraltar se llegaba a San Roque y la Almoraima, luego se continuaba por Castellar y Jimena, y se entraba en la Serranía por Gaucín, que maravillaba con su espectacular vista. El itinerario continuaba por el espinazo que separa los valles del Genal y del Guadiaro en dirección a Ronda.

Para acceder por el sur a Gaucín, además de este camino de Gibraltar (o camino de San Roque), están el camino de Estepona a Gaucín o la Colada del Molino al Peso. Desde estos caminos históricos se aprecia la villa de Gaucín, allí en lo alto, situada, como describe el diccionario Madoz (1845-1850) en un plano inclinado de bastante elevación en forma de anfiteatro y á la falda de la sierra llamada del Hacho.

Casares y Gausín son villas fuertes por naturaleza de sitio escribe Mármol y Carvajal en el s.XVI. La sierra de Gaucín, como parte de la Serranía de Ronda, por su carácter intrincado, fue guarida de bandidos que encontraban en ella un lugar donde esconderse. Aquí venían los que querían quitarse de en medio después de cometer robos y asaltos por los campos de la Baja Andalucía. También frecuentaban la Serranía los que, atraídos por el negocio del contrabando de artículos suministrados por Gibraltar, necesitaban poner tierra de por medio. Testigos mudos de este ir y venir de gentes, muchos fueron los vecinos de estos pueblos que se echaron al camino, movidos por una ganancia rápida y provechosa. Unos lo hicieron como guías, marcando el camino más seguro y corto a quienes se lo demandaban, y otros , por el contrario, como el Cura al que hace referencia el topónimo del lugar, cercano a Gaucín, conocido como "Asalto del Cura", se lanzaron a la aventura del trapicheo y la extorsión por estas sendas y bosques frondosos. Esta situación estratégica y difícilmente accesible de Gaucín también fue escogida por las guerrillas serranas que aguardaron en más de una ocasión a las tropas napoleónicas, durante la Guerra de la Independencia.

Los conocidos como "curiosos impertinentes", esos viajeros del s.XIX, ingleses principalmente, aunque también franceses o americanos, iniciaban su viaje con terror hacia los bandoleros que habitaban estas sierras, pero deseosos de encontrarse con ellos pues formaban parte de los símbolos románticos que buscaban en Andalucía. Todos estos viajeros documentaron en sus obras el paso por Gaucín y su serranía. Fueron los casos de William Dalrymple o, más tarde, Thomas Roscoe y sus crónicas de viajes ilustradas por David Roberts quien como, años después, Jenaro Pérez Villaamil, dibujaron el Castillo del Aguila delante de un horizonte donde se presenta, al fondo, exótico, Gibraltar. Gustave Doré quien, emulando este precedente, recorrería España dibujando cuanto veía, como esos contrabandistas de la Serranía en pasos de montaña imposibles que serán luego incluidos como ilustraciones en el libro de viajes del Barón Jean Charles Davillier. O Prosper Mérimée, quien se inspiró en los paisajes serranos para escribir su obra Carmen. También los militares británicos liberaron su enclaustramiento haciendo incursiones por la Serranía, buscando un lugar fresco donde huir del caluroso y húmedo verano de la Roca, así como probar su valor con nuevas aventuras y retos que superaran a las de sus predecesores.

Richard Ford, uno de esos grandes viajeros románticos del siglo XIX, recorre toda España a partir de 1831. En 1845 publica su libro de viajes "Manual para viajeros por España y lectores en casa", en el que escribe acerca de Gaucín: "Estos campesinos duros de la montaña cultivan cada parcela de las laderas, convirtiéndolas en terrazas de jardines colgantes, y trayendo a ellas tierra de abajo en sus cestos. Gaucín está muy románticamente situada en una sierra hendida. La posada es tolerable. Aquí, el 19 de septiembre de 1309, Guzmán el Bueno murió a los cincuenta y tres años. Se debe subir al castillo moro, que fue muy dañado por una explosión el 23 de abril de 1843. La vista es espléndida. Gibraltar se levanta como un molar en la distancia, y Africa se deja entrever más allá. En la ermita del castillo había un pequeño ídolo. El Niño Dios, que, vestido de reluciente ropa de corte, era tenido en gran veneración en toda la comarca y aun más allá. Dejando Gaucín, se llega a una tremenda bajada por una especie de escalinata dislocada por un terremoto, que salva la barrera amurallada que cierra la frontera de Granada. El camino parece hecho por el diablo en el jardín colgante del Edén". También advierte en su texto Richard Ford que existe una ruta más asequible para llegar a Ronda sin pasar por Gaucín, pero que los arrieros intentan evitarla para conseguir que pernocten en Gaucín; y aún los propios viajeros, en su afán aventurero y romántico, la prefieren: " Esta ruta de montaña desde Gaucín es muy sombría: hay una mucho más fácil, y que solo cuesta un día a caballo, que va por el valle del Guadiaro, evitando las colinas (....) Los arrieros tratan de disuadir a los viajeros de que tomen este valle, que es, con mucho, la mejor ruta para hacer que duerman en la casa de algún amigo en Gaucín y alquilar así los caballos dos días en lugar de uno".

Volviendo a la ruta, desde el río Genal hasta la parte más al norte por donde se circula, la Lobería, se tiene una completa variedad de paisajes: de la vegetación de ribera a pinos, castaños, alcornoques y quejigos, pasando por cultivos de cereales y acebuches y algarrobos de la bajada al río a través del paraje arcilloso de las greeras de la Limas, donde puede contemplarse un monumental ejemplar, el algarrobo del Camino de Gibraltar, junto a la ermita de La Adelfilla. En este lugar se celebra el último domingo de agosto la romería del Santo Niño, en conmemoración de la aparición del Niño Jesús a San Juan De Dios, en 1536, según certifica en el s.XIX el cronista oficial de la villa, el bachiller Ubaldo de Molina Fernández.

Bien merece la pena dedicar una parte importante del tiempo que se emplee en realizar la ruta para visitar Gaucín. En sus estrechas y típicas callejuelas puede apreciarse un rico muestrario de rejas y forjas de la más antigua tradición serrana. Pascual Madoz recoge la estructura de la villa: "Compónense la pobl. de unas 720 CASAS casi todas de dos cuerpos y de bastante comodidad, las cuales forman 16 calles, 36 callejones y 3 plazas pequeñas; aquellas son llanas las mas, de una anchura regular, muy limpias y muchas tiradas á cordel, habiendo en la plaza principal, que tendrá poco mas de 30 varas en cuadro, una fuente con 6 caños, cuyo derrame va á parar á un espacioso pilon sit. en la calle de Velasca para abrevadero de las caballerías"

En lo más alto del casco urbano, a 686 msnm, se encuentra el Castillo del Aguila, fortaleza defensiva del siglo X, que conserva en buen estado varios aljibes, la muralla barbacana con ventanas saeteras y la torre del homenaje con su característico arco con campana. Durante su asalto en 1309 muere, según la leyenda, Guzmán El Bueno. En su interior se encuentra la Ermita del Santo Niño, que data del siglo XVII. Allí se guarda la imagen del Santo Niño que, como decía Richard Ford en el párrafo anterior, rememora la aparición de Niño Jesús a San Juan de Dios, junto a la fuente la Adelfilla. En el casco urbano destacan la iglesia parroquial de San Sebastián, construida en 1505, como otras tantas en el valle del Genal, y el convento de las Carmelitas Descalzas, antigua ermita de la Vera Cruz hasta 1704. Podremos repostar agua en la fuente de los seis caños, muestra típica de arquitectura civil en estilo barroco andaluz construida en 1628.

También Madoz describe las vistas desde Gaucín: "se descubre un hermoso y dilatado horizonte, que comprende la sierra Crestellina por la parte del S., el mar, la c. de Ceuta, tierras de Africa, campo de Gibraltar y el estrecho del mismo nombre;". Y hace referencia a las bondades de su clima y a sus efectos beneficiosos para la salud: "los vientos que reinan con mas frecuencia son los del E., despues siguen los del O. y rara vez el N. y S.; el CLIMA es sumamente templado y saludable, no conociéndose los grandes calores del estio ni los escesivos frios del invierno; en términos que muchas personas enfermas de Gibraltar, Algeciras y otros puertos inmediatos, se trasladan á Gaucin con el objeto de mejorarse de sus dolencias, en cuyo pueblo por una rara casualidad se padecen algunas fiebres intermitentes inflamatorias; y asi es que la mayor parte de las defunciones son motivadas por la demasiada robustez de sus hab.".

Tras el descenso por el camino de Gibraltar la ruta llega al río Genal. "El agua nos habla" [...] y "en los infinitos tonos y notas que provoca en su transcurso se halla su esencia y su alma de criatura viva, la más mudable de la creación, y por ello, una de las que más nos puede comunicar si estamos dispuestos a escucharla"; palabras de José Antonio Castillo Rodríguez sobre este carismático río de la Serranía, inicio y fin de la ruta.

Puntos de interés

Castillo del Aguila - Camino de Gibraltar - Colada del Camino del Molino al Peso - Hacho de Gaucín - Río Genal - Asalto del Cura

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