Sierra Bermeja

Benahavís - Venta Natías

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Descripción

El antiguo camino de Estepona a Ronda discurría en uno de sus tramos costeros entre las cercanías de Benahavís y la cuesta de la Cebada, antes de adentrarse hacia Igualeja. Al ser un camino de arriería, de trecho en trecho se ubicaba una venta donde descansaban animales y personas además de ser lugar de encuentro e intercambio de mercancías. En esta ruta se encuentran cuatro de estas ventas: la venta Candelas, la de Charcón, el Ventorrillo Tajarejo y la venta Natías, ruinas hoy aunque, a pesar del daño del tiempo y el abandono, aún dejan ver el trasiego de las gentes que entre estas piedras vivieron.

Además el recorrido incluye el paso por las Minas del Lápiz, la mina de grafito de Benahavís, y por la torre Romera, uno de los varios ejemplos de torre de alquería hispanomusulmana que se conservan en las cercanías de Benahavís.

Se trata, por otro lado, de una ruta corta pero exigente, con varios tramos en fuerte pendiente o muy pedregosos.

Fuentes: En el km. 10,7 (fuente de la venta Natías), en el km. 23,6 (Torre de la Romera) y varias fuentes en Benahavís

Otros datos

La venta Natías, en el punto más alto de la ruta, tuvo su protagonismo en épocas pasadas como posada en este itinerario de arrieros. El camino, probablemente de origen medieval, comunicaba el Havaral con la Tierra de Marbella, pues ya aparece reseñado en los repartimientos de Marbella, en un documento del 3 de octubre de 1.490 (Angel Galán Sánchez y Rafael G. Peinado Santaella, 2007) que cita en el lugar donde está ubicada la venta la "fuente Ayna Atías".

"Desde la mar de Cabraçale, desta parte de Benidris, alcaría despoblada a la sierra Sobre Alharrof; y de allí yva por el pie y cabo de la syerra que deçiende de Montemayor; e de allí, la cordillera adelante, hasta el Habaral, término de Ronda y de sus alquerías; y del Habaral, bolbiendo a la fuente Ayna Atías, que es camino del Abaral, arriba de Montemayor, una legua e media arriba de Benahabis, está ençima de Montemayor; y de alli biene a la syerra del Carril e Almaçaf. de la otra parte. de la cual syerra está Daydin; e de la dicha syerra del Carril viene, por cabe las viñas de Benahabis e Ytramoros (...)".

La fuente Ayna Atías era un mojón entre la tierra de Ronda y la de Marbella (Virgilio Martínez Enamorado, 2009). Evidentemente el tramo del camino de Estepona a Ronda que da acceso a la venta Natías, es el camino del Havaral (Alto Genal) que menciona el texto, arriba de Montemayor, una legua e media arriba de Benahabis, y la fuente Ayna Atías sería la fuente Natías que se menciona en algunos textos del s.XVIII y que, según este repartimiento, ya existía antes de 1.490, igual que el camino que lleva desde la costa al Alto Genal y, de allí, a Ronda.

De regreso, la ruta se desvía puntualmente de la vereda de Estepona a Ronda para visitar la mina de grafito de Benahavís, conocida como Minas del Lápiz o Mina Marbella. Se trata de un yacimiento de la época árabe que no se explotó de manera significativa hasta el año 1749, durante el reinado de Fernando VI. Hacia 1778, Pedro González Moro, vecino de Júzcar, comenzó a extraer el mineral de forma clandestina para exportarlo al extranjero. También se tiene constancia de que en 1787 se concedió un permiso industrial a Tomás Domínguez y Vargas, vecino de Marbella, para que construyese una fábrica de crisoles en dicha ciudad, al denunciar este personaje ante el Rey Carlos III el expolio al que sistemáticamente sometían las minas los extranjeros, principalmente holandeses, daneses y alemanes, cuyo objetivo era desviar la materia prima sin apenas control estatal hacia sus fábricas de crisoles establecidas fuera de España. La producción de estas minas a mediados del siglo XVIII era 206.000 quintales de grafito (equivalentes a 20.600 toneladas)

En 1804 el Gobierno comisiona al ingeniero de minas alemán Enrique Schenelbenbühel para que realice un informe técnico del yacimiento. Pese a asegurar que no había encontrado mineral de suficiente consistencia y grano fino que pudiera competir con el de los ingleses para lapiceros, aconsejaba que se regularizaran las labores de extracción y se abriese una galería profunda para reconocer la forma y amplitud del criadero y determinar con las pruebas el método de explotación más adecuado. A finales de 1807 comenzaron los trabajos y en 1808 se rehabilitaron las galerías principales, se prepararon pilares de arranque, se comenzaron galerías nuevas y se construyeron los almacenes y algunos edificios secundarios. El mineral extraído era destinado básicamente a las fábricas de crisoles establecidas en Estepona (probablemente asociada al yacimiento de grafito del Nicio, de bastante valor) y Sevilla, exportando el sobrante a Inglaterra. Posiblemente, este periodo fuera la época más próspera del negocio con un mineral destinado, por sus características resistentes, a los más exigentes crisoles españoles y europeos, ya que era muy apreciado al resistir temperaturas extremas de hasta 3000º C mediante el prensado de sus hojas escamosas y flexibles.

Posteriormente, en el periodo comprendido entre 1812-13, se concede un permiso minero al industrial malagueño Manuel Agustín Heredia para exportar el mineral grafito procedente de estas minas, alcanzando al poco tiempo un alto rendimiento económico que constituyó la base de la gran fortuna que después barajaba su sociedad, y que le permitiría afianzarse posteriormente como principal promotor de innumerables negocios mineros en Andalucía, entre ellos las cercanas ferrerías de Río Verde.

En el informe más completo y riguroso publicado sobre la mina, "Memoria histórica, científica y estadística sobre las minas de grafito del partido de Marbella pertenecientes al Estado" publicado en la Revista Minera en 1857, y realizado por el inspector jefe de la sección de minas de Málaga, Antonio Álvarez de Linera, éste señala que el complejo se extendía sobre una superificie de 280.000 metros cuadrados y que estaba compuesto de siete cuevas o minas principales, siendo la más antigua y profunda la llamada Honda, de 65 metros de profundidad. La importancia de este yacimiento viene reflejada en que la Ley de Minas de 1825 reservaba para la Real Hacienda las minas de azogue de Almadén, las de cobre de Río Tinto, de plomo de Linares, de azufre de Benamaurel y éstas de grafito en Benahavís.

Al final de la ruta se visita la torre Romera. Una de las alquerías cercanas a Benahavís, ya despobladas en el s. XV, fue la de Xahariz (nombre probablemente derivado del árabe con el significado de balsa o estanque), que Virgilio Martínez Enamorado ("Cuando Marbella era una tierra de alquerías", 2009) identifica con la torre Romera, junto a Montemayor. Para Martínez Enamorado la alquería situada junto a la torre Romera fue la Hisn al-Ward citada en fuentes de la época como el lugar donde fue enterrado en el s. XI al-Lamayi, visir y poeta de los hamudíes o Banu Hamud, dinastía de origen bereber que se hizo con el califato de Córdoba a principios del s. XI. Según relata Ibn al-Jatib, su cadáver fue trasladado desde Málaga, donde murió, a Hisn al-Ward, junto al castillo de Montemayor, que él mismo había fortificado y utilizado como refugio.

Junto a la base de la torre fueron construidos unos caserones que se utilizaron como bodega, ya que las laderas cercanas estaban cubiertas de viñedos. Al pie de la torre subsisten una alberca y una fuente donde el agua aún mana abundante.

Puntos de interés

Venta Natías - Minas del Lápiz - Mina de grafito de Benahavís - Venta del Tajarejo - Venta de Charcón - Casa del Albaricoque - Casa de la Romera - Torre Romera

Y también..

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