Sierra Bermeja

Casares - Baños de la Fuensanta

  • Valoración: 4,6/5

4,6 / 5

( 29 Votos ) VOTA »

  • Vota esta ruta
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

Visitada: 560 veces

Descripción

Esta ruta tiene por objeto la visita a los Baños de la Fuensanta, también conocidos como Baños del Duque, situados en la falda norte de Sierra Bermeja, en terrenos del Monte del Duque y cuyas aguas, según los análisis de la época, se empleaban, entre otras cosas, en bebida y baños, para tratar diversas dolencias del aparato digestivo y afecciones dermatológicas. Estuvieron funcionando como hospedería desde 1757 hasta mediados del s.XIX. El abastecimiento de comestibles lo hacían arrieros que venían de Genalguacil y Casares, por lo que esta ruta transita por el camino que éstos traían desde Casares; un recorrido rodeado de bellos alcornocales y quejigares en un estado de conservación igual o mejor que el de los montes públicos.

El monte del Duque es una finca privada, pero la ruta discurre íntegramente por caminos públicos, por lo que conviene no salirse del itinerario. Los caminos por donde transita dentro del monte del Duque son el camino de Benarrabá, y el camino de los Baños, ambos caminos públicos reconocidos por el Ayuntamiento de Casares en su "Inventario de Caminos Públicos del término municipal de Casares" publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Málaga, en el número 153, con fecha 10 de agosto de 2009.

El trazado original del camino de los Baños del Duque difiere en algunos tramos respecto al actual, pues ha sido rectificado por los propietarios de la finca para evitar el descenso a algunas cañadas o el ascenso a algunos cerros, ya que, normalmente, los caminos antiguos de arriería seguían el trayecto más corto.

Fuentes: Al inicio de la ruta en la fuente del mirador de Casares o en la fuente de la Arquita, a unos 500 metros del inicio. También se atraviesan algunos arroyuelos.

Aunque viene indicada como ruta lineal, los datos indicados corresponden a la ida y a la vuelta por el mismo itinerario.

Otros datos

La ruta comienza en Casares, un pueblo declarado Conjunto Histórico en el año 1978, cuya estructura urbana está adaptada a las barrancas que produce el terreno y configurada con calles que se desarrollan paralelas a las curvas de nivel. Sus características responden a un trazado de corte hispano-musulmán y de origen defensivo, por lo que sus calles son tortuosas, no faltando cortes, recodos y adarves, que forman agrupaciones pintorescas. Sus manzanas son irregulares en forma y superficie. Generalmente alargadas y de poco fondo, y con fuertes desniveles entre ambas fachadas.

Desde el Puerto de las Viñas (km.3,48) la ruta discurre íntegramente por el Monte del Duque, una de las fincas privadas más extensas de Sierra Bermeja, con 2000 hectáreas de extensión, y que goza de un nivel de conservación similar e incluso superior al de los montes públicos con alguna figura de protección. Excepto en las labores de mantenimiento y en lo referente al trazado de caminos por lugares más aptos, es probable que haya permanecido inalterado desde hace varios siglos, por lo que su paisaje puede servir para hacerse una idea sobre cómo eran estos montes en la antigüedad, a resguardo de las talas de bosques que han sufrido la mayor parte de los montes vecinos en disitintas épocas, acabando en muchos lugares con una de las especies de lo que sería su vegetación potencial, el alcornoque.

El Monte del Duque toma su nombre del Ducado de Arcos. El primer Duque de Arcos, Rodrigo Ponce de León y Ponce de León, recibió estas tierras de manos de los Reyes Católicos. Las fueron heredando las distintas dinastías del ducado de Arcos, cuyos primogénitos fueron todos varones hasta la que hizo la número 12, María Josefa Pimentel. Esta Duquesa de Arcos se casó con Pedro de Álcantara Téllez-Girón, noveno duque de Osuna en 1771. Los terrenos son hoy propiedad de la empresa " Corcho del Duque, S.A.".

Respecto a los Baños de la Fuensanta, la guerra de la Independencia llevó a la destrucción de la hospedería que venía funcionando en el lugar durante el último tercio del s.XVIII, estado en el que permaneció hasta se reconstrucción en 1848 a cargo del duque de Osuna, quien corrió con todos los gastos. En 1856 hubo que construir chozas, pues las 36 pequeñísimas habitaciones resultaban insuficientes. Se distribuían estas piezas formando dos cuadrados concéntricos entre los cuales quedaba un pasillo al que se le denominaba calle y al que abrían las puertas. El cuadrado interior circunscribía un pequeño patio que permitía la iluminación a través de un diminuto ventanuco, pues las habitaciones exteriores disponían de ventanas al campo. La mejor y más espaciosa era conocida, según Caballero y Amandi en su obra Monografía de las Aguas sulfhídrico-alcalino-frías del Duque o fuente Santa, como "... la sala del Duque, aposento dedicado a S.E. por si alguna vez visita esta posesion". Nada había en ellas y el huésped debía de llevar colchón, ropas, útiles de aseo, utensilios de cocina, e incluso alimentos. Las chozas estaban ocupadas por los bañeros, vendedores y pobres de solemnidad. Entre la fonda y la ermita que existían se encontraba una pequeña explanada empedrada donde se reunían al atardecer los bañistas, tras el acostumbrado paseo, para entretenerse con conversaciones, cantos y bailes. En la ermita, engalanada con ramajes y adelfas por los devotos, se ofrecía culto por un cura de Genalguacil o por alguno de los que se encontrase por esas fechas tomando las aguas.

Nunca existió un intento real de conseguir que las aguas fuesen declaradas de utilidad pública e iniciar su explotación como balneario, hecho que puede ser atribuido en parte a encontrarse en terrenos de la propiedad del duque de Arcos de la casa de Osuna y no interesarle al Ayuntamiento de Casares su expropiación o apremio en las obras por quedar muy lejos de los pueblos circundantes y ser necesario una gran inversión para la construcción de caminos, pues los tres existentes (de Casares, de Ronda y de Estepona) eran de caballerías (el de Ronda era casi una senda en la que en algunos tramos difícilmente pasaban dichas caballerías) y bastante peligrosos.

Se pierden las noticias de estos baños desde mediados del siglo pasado XIX y si su nombre aparece en alguna relación de aguas mineromedicinales es como resultado de una revisión bibliográfica y no de datos contemporáneos, siendo en la actualidad escasamente conocidos, incluso a nivel local. Los últimos datos fiables sobre estos baños son los de Domingo de Orueta en su obra "Estudio Geológico y Petrográfico de la Serranía de Ronda" de 1917.

Ver también: Artículo: "Los Baños de Casares, del Duque o de la Fuente Santa"

Puntos de interés

Baños del Duque - Baños de la Fuensanta

Y también..

iluana foto.iluana.com