Una avalancha de imágenes acude a nuestra mente en fracciones de segundo frente a esta interesante perspectiva, que es la que nos ha traído aquí. Estamos situados a tres kilómetros y medio de la línea de costa. El cauce del río Guadalmansa en nada se parece a la imagen que presentaría antaño, a principios del s.XX, cuando nuestro admirado Domingo de Orueta dirigía seis kilómetros aguas arriba, diez yuntas de bueyes tirando de cada una de las dos sondas con las que iba a prospectar la presencia de platino en los aluviales del Guadalmansa, con todos sus hombres metidos en agua hasta la cintura. En la actualidad, la presa situada algo menos de 5 kilómetros al norte de este punto impide que el volumen de agua necesario para esa estampa llegue a estas latitudes, ni tampoco al mar. Es la cara y cruz de este tipo de infraestructuras hidráulicas, abastece las necesidades de agua de la población pero impide el aporte de arena que mantiene de forma natural la playa.

Una historia aún más antigua, hacia el siglo VII a.C, nos propone imaginar cómo sería este paisaje con un río Guadalmansa navegable hasta dos kilómetros hacia el interior, más o menos una distancia intermedia entre el punto donde estamos situados y la línea de costa, que presentaría un pequeño puerto en su desembocadura junto a un asentamiento fenicio situado en lo alto de un cerro, el Torreón. Una historia interesantísima en este extremo del litoral occidental malagueño, la del contacto de los fenicios con la población indígena.

La perspectiva geológica nos ayuda a imaginar otra estampa extremadamente antigua, donde un nivel del mar que se elevaba hasta 150 metros por encima del actual e inundaba toda esta zona formaba un gran estuario del río Guadalmansa que llegaba hasta 5 kilómetros aguas adentro de la línea de costa actual. Esto ocurrió en algún momento hace entre 5.3 y 3.6 millones de años. Desde esa óptica geológica, nuestro tiempo humano se presenta ridículo y muchas preocupaciones pierden su importancia.

(Cuaderno de campo. El Cardenillo. 2/8/2013)

(Fotografía: Javier Martos, 02/08/2013) ( Derecho de copia )

Puntúa esta fotografía »

Galería Multimedia

Un paisaje cargado de historias: la desembocadura del río Guadalmansa (Estepona-Benahavís)

Una avalancha de imágenes acude a nuestra mente en fracciones de segundo frente a esta interesante perspectiva, que es la que nos ha traído aquí. Esta Seguir leyendo...

Rutas

SIERRA BERMEJA

Llanos de Los Tábanos - El Secadero

Imagen: Llanos de Los Tábanos - El Secadero

El principal atractivo de la ruta son los Llanos del Tábano, suaves pistas que dejan ver al norte la Sierra Crestellina y los molinos de viento de la carretera de Manilva a Gaucín, y que fueron usadas en el pasado para el transporte de la caña de azúcar, desde el Valle del Guadiaro hasta la fábrica de la Palmas o el Ingenio de Sabinillas.

El principal atractivo de la ruta son los Llanos del Tábano, suaves pistas que dejan ver al norte la Sierra Crestellina y los molinos de viento de la carretera de Manilva a Gaucín, y que fueron usadas en el pasado para el transporte de la caña de azúcar, desde el Valle del Guadiaro hasta la fábrica de la Palmas o el Ingenio de Sabinillas.

FICHA TECNICA

Origen - Destino:
Estepona - Castillo de la Duquesa - El Tábano - Vereda de Los Pescadores - El Secadero - Marchenilla - Martagina - Castillo de la Duquesa - Estepona

Dificultad técnica:
Baja
Dificultad física:
Media
Tiempo estimado:
3:30
Distancia:
54,50 km.
Puntuación:
  • Valoración: 2,9/5
2,9 / 5 ( 113 Votos ) ( 4 comentarios )

Y también..

Artículos

La Colonia de San Pedro Alcántara

José Luís Casado Bellagarza
La Colonia de San Pedro Alcántara
A mediados del siglo XIX el territorio comprendido entre los ríos Verde y Guadalmansa sufrió un gran cambio. La agricultura tradicional de este espacio de la costa occidental malagueña cambió radicalmente. En los años cincuenta surgió la colonia agrícola de San Pedro Alcántara, fundada por el marqués del Duero, que dio lugar a dos núcleos de población que perduran en el tiempo, la localidad de San Pedro Alcántara y la barriada de Cancelada. Esta experiencia agraria giró en torno al cultivo de la caña dulce e incluso disponía de su propia fábrica de azúcar en un claro ejemplo de integración vertical de la producción: un modelo de innovación agraria en Andalucía y en España.

(José Luís Casado Bellagarza, 31/07/2009)

A mediados del siglo XIX el territorio comprendido entre los ríos Verde y Guadalmansa sufrió un gran cambio. La agricultura tradicional de este espacio de la costa occidental malagueña cambió radicalmente. En los años cincuenta surgió la colonia agrícola de San Pedro Alcántara, fundada por el marqués del Duero, que dio lugar a dos núcleos de población que perduran en el tiempo, la localidad de San Pedro Alcántara y la barriada de Cancelada. Esta experiencia agraria giró en torno al cultivo de la caña dulce e incluso disponía de su propia fábrica de azúcar en un claro ejemplo de integración vertical de la producción: un modelo de innovación agraria en Andalucía y en España.

Actividades y Noticias:

Ultimas noticias »

08/11/2014

II Jornada del Patrimonio Cultural Sierra de las Nieves

Imagen: II Jornada del Patrimonio Cultural Sierra de las Nieves

Monda

Monda

17/10/2014

Proyección del documental: La Sauceda, de la utopía al horror

Imagen: Proyección del documental: La Sauceda, de la utopía al horror

Casa de la Cultura de Casares

Casa de la Cultura de Casares

iluana foto.iluana.com