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Hierbabuena de burro en flor (<i>Mentha suaveolens</i> Ehrh.)
En el valle del Genal y en toda la cuenca mediterránea es fácil percibir en lugares húmedos o junto a cursos de agua el olor fuerte y mentolado de esta planta perenne, de tallos rectos algo pubescentes y hojas aterciopeladas cubiertas de tomento. Florece en verticilos de espigas puntiagudas durante todo el verano

Además de usos en gastronomía, tiene propiedades analgésicas y antisépticas, aunque a dosis altas puede ser tóxica.También se conoce como mastranzo, matalaspulgas o menta de burro.

(Fotografía: Javier Porras, 09/08/2014) ( Derecho de copia )

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Valle del Genal (Ambito)

Hierbabuena de burro en flor (Mentha suaveolens Ehrh.)

Benalauría, con Sierra Bermeja al fondo
En esta acusada zona montañosa situada en, como escribe Macpherson(1), las provincias limítrofes de Cádiz, Málaga y Sevilla, vulgarmente conocida con el nombre de Serranía de Ronda, las caballerías han jugado un papel destacado desde antiguo para paliar las deficiencias en comunicaciones. El eje radial de comunicaciones con centro en Madrid, iniciado por las políticas de los Borbones y desarrollado durante los dos últimos siglos, ha perjudicado a la Serranía de Ronda y al tramo de litoral correspondiente a la Costa del Sol, aislándolos. Sobre este hecho se ha llamado la atención casi permanentemente desde principios del siglo XIX.

Bastante representativo de este hecho es la descripción que hace en 1917, el gran apasionado de la Serranía, el geólogo Domingo de Orueta y Duarte, quien indica que de los quince pueblos que hay en el valle del Genal, nueve de ellos no han visto nunca una rueda; esto es, jamás ha llegado a ellos, porque no puede llegar, no ya un coche, sino ni un carro, ni aun los más toscos y sencillos. No existen carreteras ni caminos, sino veredas tortuosas y estrechísimas de pendientes extraordinarias, nunca reparadas, que suben y bajan por aquellos montes, del todo indiferentes a la curva de nivel... Para ir de Ronda o de la costa a cualquiera de estos pueblos, es preciso cabalgar horas y horas sobre un mulo o un caballejo del país, y precisamente del país: que sólo las caballerías criadas en él son capaces de cortar los malísimos y peligrosos pasos de tales veredas.

Notas:
(1) MACPHERSON, José "Fenómenos dinámicos que han contribuido al relieve de la Serranía de Ronda" (Anales de la Sociedad Española de Historia Natural. Tomo VII, 1878)

(Fotografía: Javier Martos, 03/05/2014) ( Derecho de copia )

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Valle del Genal (Ambito)

Benalauría, con Sierra Bermeja al fondo

Ribera del Genal en el término de Benarrabá
En el Valle del Genal nos encontramos con una típica agricultura de montaña minifundista, favorecida por su suelo esquistoso y las altas precipitaciones, donde el olivar y, fundamentalmente, los castañares forman una vegetación que, junto con el bosque mediterráneo, se complementa con una agricultura de regadío en bancales de huertas y cítricos en los cursos fluviales de los fondos de los valles.

Actualmente, las riberas del Genal presentan los efectos de la antigua acción antrópica (molinos y huertos asociados, tala para combustible para caleras, instalaciones mineras, pastoreo, etc.) y en ellas se han abandonado las huertas, dándose cultivos ocasionales o plantaciones con especies de rápido crecimiento, y las edificaciones asociadas, constituyendo un patrimonio desconocido y arruinado.

Fuente: "Valle del Genal". José Mª Feria Toribio, Amalia Vahí Serrano, Consuelo Mª Mora González, José Antonio Castillo Rodríguez. (Junta de Andalucía)

(Fotografía: José María Navarro, 16/03/2014) ( Derecho de copia )

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Valle del Genal (Ambito)

Ribera del Genal en el término de Benarrabá

Casa de las Cobatillas (Benarrabá)
El arroyo de las Cobatillas, afluente del río Genal, daba nombre a un conjunto de elementos de interés etnológico que figuran en un plano topográfico de Benarrabá de 11 de marzo de 1875(1) como "Casa de las Cobatillas". Este conjunto está compuesto por un horno de pan, básico en este tipo de construcciones del medio rural; una era de planta rectangular, empedrada y nivelada por su lado SE por un murete de piedra de unos 10 metros de longitud para salvar la pendiente de la ladera sobre la que se sitúa y, junto a ella, la vivienda en ruinas que aparece en la fotografía, caracterizada, como en gran parte de las construcciones del Valle del Genal, por un pilar central que va del suelo al tejado y que, en este caso, tendría como función servir de punto de apoyo al suelo de madera del desván que también se aprecia en la fotografía, a la viga de carga del tejado a dos aguas del edificio y crear un espacio diáfano alrededor suyo (que no se aprecia con claridad en la fotografía).

Junto a este edificio principal aparecen otros anejos, en ruinas y colmatados a consecuencia de algún derrubio de la ladera, y con idéntica fábrica de las paredes: tapial de piedra, arena y barro enriquecido con cal, con enlucido en sus caras interior y exterior.

A escasos 300 metros al NE de este conjunto arquitectónico está situado el Molino Blanco, importante molino harinero que ya aparece citado en el Catastro de la Ensenada de 1752 y que también aparece en este mismo plano topográfico de 1875 junto a esta Casa de las Cobatillas, citado como "Molino Blanco (2 piedras). Casa huerta del Molino Blanco". Probablemente el cereal trillado en la era de las Cobatillas se llevase al molino para obtener la harina.

Notas:
(1) Minutas cartográficas (Instituto Geográfico y Estadístico de España). Hoja 290044 de Benarrabá. Escala 1:25000. Fecha, 11 de marzo de 1875

(Fotografía: Javier Martos, 15/03/2014) ( Derecho de copia )

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Valle del Genal (Ambito)

Casa de las Cobatillas (Benarrabá)

Era en la Umbría (Gaucín)
Las eras se solían ubicar en altozanos para que el viento facilitara el aventado, sin embargo en una agricultura de tan baja productividad como era la tradicional de montaña, cualquier bancal, por pequeño que fuera, se aprovechaba para cultivar y junto a ellos se situaban las demás instalaciones complementarias, aunque no estuvieran en el lugar más idóneo. Para reducir el tiempo empleado en transportar la parva hasta la era, estas se situaban a veces en barranco, como en este caso. A pesar de aterrazarse la ladera con muretes de piedra, tanto para los bancales como para la era misma, era difícil allanar espacio suficiente para conseguir la plataforma circular habitual de las eras. Estas entonces se reducían y su forma circular se recortaba. De esta manera, no era posible que el trillo (una plancha de madera, cuya cara inferior tenía incrustadas una gran cantidad de piedrecillas cortantes con el frente curvado hacia arriba, tirado por bestias) diera la vuelta con facilidad, por lo que la faena se realizaba sólo con bestias, separando estas la cáscara del grano de cereal con sus pezuñas al pisar. Una vez rota la cáscara se aventaba levantando al aire la parva con el bieldo para que el grano cayera de nuevo a la era y la cáscara la arrastrara el viento.

(Fotografía: Javier Porras, 09/03/2014) ( Derecho de copia )

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Valle del Genal (Ambito)

Era en la Umbría (Gaucín)

Calera en La Lobería (Gaucín)
Las caleras consistían en cilindros huecos de piedra, normalmente en una ladera, que hacían de hornos donde se quemaba la leña durante varios días. Por el abandono, hoy su interior se encuentra colmatado, pero en su momento la parte más profunda del vaso se rodeaba de un poyal o base de piedras sobre el que se colocaban los primeros cantos de caliza. Encima se ponían más piedras calizas cuidadosamente, cubriéndose con barro y ramas.

Esta era una actividad fundamental hasta hace poco tiempo ya que la cal se utilizaba una vez muerta (tras humedecerse en balsas) para enjalbegar las paredes y para fabricar la argamasa usada en las construcciones. Se utilizaba amasándola con arena y servía para levantar muros y paredes; si en vez de arena se mezclaba con piedra formaba una masa fortísima -llamada cal y canto- utilizada para obras de mampostería como presas o muros de contención. A veces la cal se licuaba bastante y se mezclaba con una poca de arena formando una especie de lechada con la que recubrían y enfoscaban las paredes de tapial (de barro o barro y piedras) de las casas para darles fuerza. También en los interiores se pintaba e incluso se enlucía con cal.

(Fotografía: Javier Porras, 09/03/2014) ( Derecho de copia )

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Valle del Genal (Ambito)

Calera en La Lobería (Gaucín)

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