Resultados buscando: Sierra Crestellina (257)


 
 
 
Peñón de la Virgen y su entorno en Sierra Crestellina (Casares)
Desde los orígenes, la trayectoria del hombre primitivo ha estado unida a las rocas, evolucionando a la par que la tecnología de su trabajo y la adaptación al medio. En los medios kársticos del sur peninsular encontramos ocupación en el Paleolítico Superior, donde los pobladores se abastecen de recursos líticos, madera, caza, etc. Ya en el Neolítico, además de los usos anteriores, se desarrolla la ganadería, la agricultura y una incipiente minería rudimentaria. A la izquierda de la imagen podemos observar el peñón inclinado donde se encuentra la cueva de la Virgen, en la vertiente norte de Sierra Crestellina, en la que se han encontrado indicios de ocupación del Neolítico final(1).

Notas:
(1) Moreno Wallace, Loreto; Pérez Berrocal, José Antonio. Guía de las Cuevas de Málaga (Dip.Prov.de Málaga, 1988)

(Fotografía: José María Navarro, 05/05/2013) ( Derecho de copia )

Puntúa esta fotografía »

Pulsa sobre la imagen para ampliarla

Sierra Bermeja (Ambito)

Peñón de la Virgen y su entorno en Sierra Crestellina (Casares)

Plano de demarcación de la mina de plomo La Victoria (Sierra Crestellina). 1895
Las leyes de minas de 1825 y la de 1868 otorgaron protagonismo a la actividad minera a lo largo de todo el siglo XIX y de entre todos los minerales el plomo fue el rey. A nivel mundial España fue líder de producción de plomo desde 1869 hasta 1881 y posteriormente sería el segundo país productor por detrás de EEUU hasta 1920. Durante el siglo XX el consumo de plomo a nivel mundial se ha multiplicado por 8 mientras que la población se ha multiplicado por 4. En la actualidad no existen minas de plomo en activo en España y toda la demanda se cubre con plomo de importación (56%) o con plomo reciclado (44%)(1).

Aunque a nivel nacional los principales yacimientos de plomo se encontraban en Murcia, Jaén y Almería, la provincia de Málaga jugó un papel protagonista en relación a este metal en el siglo XIX, no tanto por sus índices de producción sino por la vinculación de empresarios malagueños a la industria nacional del plomo. Las familias Huelin y Heredia aparecen relacionadas con la minería del plomo a nivel nacional en el siglo XIX.

La hegemonía a nivel nacional que había tenido Málaga la primera mitad del siglo XIX en la metalurgia del hierro empezó a decrecer a mediados de siglo a consecuencia de las nuevas tecnologías que sustituyeron los hornos de carbón vegetal por carbón mineral y que dieron este protagonismo en la segunda mitad de siglo a las siderurgias, primero asturiana, y luego del País Vasco. En 1968 la minería de la provincia de Málaga se reducía únicamente a la explotación del hierro procedente de la magnetita de las sierras de Marbella y Ojén (minas del Peñoncillo), y del plomo de las formaciones calizas de Nerja, Alhaurín de la Torre, Marbella, Ojén y Casares.

A finales de siglo el plomo ya procedía únicamente de Casares, Mijas, Istán y Nerja.

En Casares, en 1896-97, la producción de plomo procedía de la mina La Victoria (expediente 2575) situada en la falda este de Sierra Crestellina. En el expediente de demarcación se reservaron para la explotación de esta mina 12 hectáreas a nombre de Ramón L. Sagastizábal, vecino de Jerez.

Notas:
(1) Uniplom.es (Unión de Industrias del Plomo)

Bibliografía:
- PEREZ DE PERCEVAL VERDE, Miguel A.; SANCHEZ PICON, Andrés El plomo en la minería española del siglo XIX (Fundación Empresa Pública, 2000)
- Estadística Minera de España (Instituto Geológico y Minero de España)
- Plano de la mina Victoria (Casares). Consejería de Empleo y Desarrollo tecnológico de la Junta de Andalucía. Delg.Prov.de Málaga. Archivo Depto.de minas. Planos de minas. Legajo 1, Casares, Exp.2575

(Fotografía: Redacción iluana.com, 27/01/2013) ( Derecho de copia )

Puntúa esta fotografía »

Pulsa sobre la imagen para ampliarla

Sierra Bermeja (Ambito)

Plano de demarcación de la mina de plomo La Victoria (Sierra Crestellina). 1895

Vertiente nordeste de Sierra Crestellina (Casares)
Sierra Crestellina limita por el norte-nordeste con el Monte del Duque. El contraste de la cubierta vegetal de ambos paisajes es evidente: frente al alcornocal-quejigal del Monte del Duque el sustrato calizo de color gris de la sierra casareña aparece cubierto por matorral compuesto de arbustos y algunas encinas que desaparecen conforme se gana en altura.

Desde el Paleolítico inicial hasta la Edad de los Metales los grupos humanos que habitaron el sur peninsular utilizaron las cuevas que les brindaban las montañas para refugiarse en ellas. Sin embargo, el uso de estas cavidades no siempre fue el mismo y así, mientras en un principio pudieron ser el hábitat preferente, con el paso del tiempo se convertirían en lugares de residencia estacionales o con carácter funerario o sagrado. Tal es el caso de la Cueva de la Virgen, situada en las cotas más bajas de esta cara norte-nordeste de Sierra Crestellina, protegida de los vientos predominantes en la zona y a poco más de cincuenta metros de distancia de esta fuente de recursos que supondría el Monte del Duque, tanto por los alimentos silvestres para las personas y el ganado, como por la caza. Cada vez resulta más comúnmente aceptado que estas sociedades prehistóricas no fueron permanentemente carvernícolas y que probablemente respondieron a patrones de comportamiento que combinaban este hábitat en cuevas con otros al aire libre, como los que presumiblemente tuvieron también lugar en las terrazas de la zona sur de esta misma sierra casareña.

(Fotografía: Javier Martos, 09/12/2012) ( Derecho de copia )

Puntúa esta fotografía »
Ubicar esta fotografía en un mapa »

Pulsa sobre la imagen para ampliarla

Sierra Bermeja (Ambito)

Vertiente nordeste de Sierra Crestellina (Casares)

Vertiente este del cerro del Águila en Sierra Bermeja (Casares)
En el centro de la imagen puede verse el promontorio del cerro del Águila, situado a baja cota en las estribaciones de Sierra Bermeja pertenecientes al término de Casares y a poniente. Junto al cerro del Verrugado, ubicado un poco más a la derecha de la toma, representan dos ejemplos del resultado de la acción erosiva diferencial de los glaciares sobre las rocas, modelando los espolones por la resistencia al desgaste de las rocas más duras de los tipos peridóticos. El resultado proporciona al lugar los requisitos fundamentales para la ocupación en tiempos convulsos, a pesar de la agresividad del suelo, inaccesibilidad y visibilidad.

El cerro del Águila es un típico ejemplo de encastillamiento protofeudal en altura donde hemos encontrado abundante cerámica medieval de los siglos VIII-IX, predominando los fragmentos de grandes tinajas de almacenamiento y de tejas, y un solo fragmento de cerámica emiral-califal esmaltada. Esta cerámica se asocia a la presencia de tropas estatales cordobesas que en el siglo X obligarían a los sublevados, o simplemente refugiados, a bajar al llano para su control y fiscalización. El hecho de que solo hayamos encontrado un solo fragmento de esta cerámica elitista puede ser debido a que hubiera muy poco material, fruto ocasional de algún pillaje, o que las tropas cordobesas no se instalaran en el emplazamiento, al contrario de lo que ocurrió en el Nicio, sino que la presencia fue puntual para desalojar a sus ocupantes.

Los poblamientos más cercanos de esta época en la fachada meridional de Sierra Bermeja los encontramos en el asentamiento de la Cosalba en Sierra Crestellina en Casares, al oeste, donde la cerámica encontrada tiene un gran paralelismo, tanto por el tipo como por la cantidad, con la del cerro del Águila; en los Reales y Realillos, al norte, y en el Nicio al este.

(Fotografía: José María Navarro, 27/10/2012) ( Derecho de copia )

Puntúa esta fotografía »

Pulsa sobre la imagen para ampliarla

Sierra Bermeja (Ambito)

Vertiente este del cerro del Águila en Sierra Bermeja (Casares)

Galena argentífera de Sierra Crestellina (Casares)
Las leyes de minas de 1825 y la de 1868 otorgaron protagonismo a la actividad minera a lo largo de todo el siglo XIX y de entre todos los minerales el plomo fue el rey. A nivel mundial España fue líder de producción de plomo desde 1869 hasta 1881 y posteriormente sería el segundo país productor por detrás de EEUU hasta 1920. Durante el siglo XX el consumo de plomo a nivel mundial se ha multiplicado por 8 mientras que la población se ha multiplicado por 4. En la actualidad no existen minas de plomo en activo en España y toda la demanda se cubre con plomo de importación (56%) o con plomo reciclado (44%)(1).

Aunque a nivel nacional los principales yacimientos de plomo se encontraban en Murcia, Jaén y Almería, la provincia de Málaga jugó un papel protagonista en relación a este metal en el siglo XIX, no tanto por sus índices de producción sino por la vinculación de empresarios malagueños a la industria nacional del plomo. Las familias Huelin y Heredia aparecen relacionadas con la minería del plomo a nivel nacional en el siglo XIX.

La hegemonía a nivel nacional que había tenido Málaga la primera mitad del siglo XIX en la metalurgia del hierro empezó a decrecer a mediados de siglo a consecuencia de las nuevas tecnologías que sustituyeron los hornos de carbón vegetal por carbón mineral y que dieron este protagonismo en la segunda mitad de siglo a las siderurgias, primero asturiana, y luego del País Vasco. En 1868 la minería de la provincia de Málaga se reducía únicamente a la explotación del hierro procedente de la magnetita de las sierras de Marbella y Ojén (minas del Peñoncillo), y del plomo de las formaciones calizas de Nerja, Alhaurín de la Torre, Marbella, Ojén y Casares.

A finales de siglo el plomo ya procedía únicamente de Casares, Mijas, Istán y Nerja.

En Casares, en 1896-97, la producción de plomo procedía de la mina La Victoria (expediente 2575) situada en la falda este de Sierra Crestellina. En el expediente de demarcación se reservaron para la explotación de esta mina 12 hectáreas a nombre de Ramón L. Sagastizábal, vecino de Jerez. La fotografía muestra galena argentífera de ese entorno.

Notas:
(1) Uniplom.es (Unión de Industrias del Plomo)

Bibliografía:
- PEREZ DE PERCEVAL VERDE, Miguel A.; SANCHEZ PICON, Andrés El plomo en la minería española del siglo XIX (Fundación Empresa Pública, 2000)
- Estadística Minera de España (Instituto Geológico y Minero de España)
- Plano de la mina Victoria (Casares). Consejería de Empleo y Desarrollo tecnológico de la Junta de Andalucía. Delg.Prov.de Málaga. Archivo Depto.de minas. Planos de minas. Legajo 1, Casares, Exp.2575

Plano de demarcación de la mina de plomo titulada La Victoria, sita en el paraje nombrado Sierra Crestellina, término de Casares / Distrito Minero de Málaga, Provincia de Málaga; El Jefe del distrito C. de la Muela (6 de mayo de 1895)


(Fotografía: Javier Martos, 14/10/2012) ( Derecho de copia )

Puntúa esta fotografía »

Pulsa sobre la imagen para ampliarla

Sierra Bermeja (Ambito)

Galena argentífera de Sierra Crestellina (Casares)

Guía Minería
Autor: Javier Martos (Derecho de copia)

Fecha: 14/10/2012

Buscando plomo en Sierra Crestellina (Casares)
En la vertiente este de Sierra Crestellina (Casares), al oeste del arroyo de la Albarrada y entre los 550 y los 650 msnm, una banda de meta-argilitas recorre paralela la mole de calizas y dolomías de las cimas más altas de la sierra casareña. Se trata de una zona, por encima del paraje de las Monjas, donde se explotaron a cielo abierto en el último tercio del siglo XIX distintas minas de plomo. En 1915 todavía aparece en un plano catastral del polígono correspondiente a Sierra Crestellina un icono minero en esta zona que ya no figura en los planos del catastro de 1943. La fotografía muestra la escombrera principal de una de las minas de las que se benefició plomo. En el Distrito Minero de Málaga aparecen hasta ocho denuncias en la segunda mitad del siglo XIX para minas de plomo en esta vertiente este de Sierra Crestellina: Virgen del Mar (1868), La Jaula (1876), No me Engañes (1879), San Marcos (1887), Antonia y Mercedes (1887), La Santísima Trinidad (1887), La Victoria (1895) y Carmencita (1897).

Las ordenanzas dictadas por Felipe II en 1584 fueron la legislación por las que se reguló el sector minero en España, con carácter general (excepto para las minas de sal y de carbón), durante casi tres siglos, hasta la aprobación de la Ley de Minas de 1825. Durante el reinado de Fernando VII, la Corona, necesitada de ingresar más dinero en sus arcas, propugnó la exploración y explotación de minas como un recurso económico más. De esa forma, el Real Decreto de 3 de noviembre de 1817 estableció la supresión del estanco del mineral de plomo, liberalizando su laboreo y comercio. Poco después, el 25 de octubre de 1820, las Cortes aprobaron la orden para que pudiesen beneficiarse por particulares toda especie de minas fijando, con el decreto de 22 de junio de 1821, el aparato legal para tal beneficio. Sin embargo no todos los yacimientos eran susceptibles de ser explotados por manos privadas: la mencionada Ley de Minas de 1825 establecía que todos los yacimientos eran propiedad de la Corona y ésta se reservaba la explotación de los más ricos. Las leyes de 1849 y 1959 cambiaron el principio de propiedad de la Corona a ser de dominio público y finalmente, durante la Revolución de 1868, se desamortizaron todas las minas del Estado y se aprobó el 29 de diciembre de 1868 la Ley de Bases para la Legislación Minera que facilitaba los trámites administrativos al conceder al gobernador civil la potestad de otorgar concesiones, proporcionaba carácter perpetuo a las concesiones limitando dicha concesión al pago de un canon, sin necesidad de que tuviese que explotarse.

La Ley de Minas de 1825 y la de 1868 otorgaron protagonismo a la actividad minera a lo largo de todo el siglo XIX. Se unió a esta fiebre minera la expansión del ferrocarril a finales del siglo XIX que hizo necesaria la apertura de nuevas explotaciones mineras que aportasen la materia prima que requería el sector industrial. Entre los minerales, el plomo se convirtió en el rey de la minería española durante el siglo XIX. La producción española de plomo en barras fue líder a nivel mundial desde 1869 hasta 1881 y posteriormente España sería el segundo país productor por detrás de EEUU hasta 1920.

Aunque a nivel nacional los principales yacimientos de plomo se encontraban en Murcia, Jaén y Almería, la provincia de Málaga jugó un papel protagonista en relación a este metal, no tanto por sus índices de producción sino por la vinculación de empresarios malagueños a la industria nacional del plomo. Las familias Huelin y Heredia aparecen relacionadas con la minería del plomo a nivel nacional en esta época, como lo estuvieron antaño también con el grafito de Benahavís o con el hierro de Sierra Blanca y las ferrerías de Río Verde.

Bibliografía:
- Ley de Bases para la Legislación Minera de 1868 (Edición de 1875. Madrid, Imprenta de Enrique de la Riva)
- NADAL ORELL, Jordi. El fracaso de la Revolución industrial en España, 1814-1913. (Editorial Ariel, 1975. 314pp)
- PEREZ DE PERCEVAL, M.A.; SANCHEZ PICON, A. El plomo en la minería española del siglo XIX (Fundación Empresa Pública, 2000)
- VVAA: Planos de demarcación de minas en término municipal de Casares del Distrito Minero de Málaga. (Archivo histórico provincial de Málaga)
- Hoja 1064 correspondiente a Cortes de la Frontera del Mapa Geológico de España (IGME, 1980)
- SIGMA, Sistema de Información Geológico Minera de Andalucía
- VVAA: Planos del catastro de Casares de 1943 (Archivo histórico provincial de Málaga)
- VVAA: Croquis catastrales de Casares de 1915 (Archivo histórico provincial de Málaga)



(Fotografía: Javier Martos, 14/10/2012) ( Derecho de copia )

Puntúa esta fotografía »
Ubicar esta fotografía en un mapa »

Pulsa sobre la imagen para ampliarla

Sierra Bermeja (Ambito)

Buscando plomo en Sierra Crestellina (Casares)

En ruta
Autor: Javier Martos (Derecho de copia)

Fecha: 14/10/2012

Pág.: 1 / 43

iluana foto.iluana.com