Resultados buscando: Lagares (119)


 
 
 
Antiguo lagar del Camino de Igualeja (Estepona)
El Nomenclátor de Estepona de 1860 aporta noticias del importante peso que el sector vitivinícola tenía en la economía del municipio en la segunda mitad del siglo XIX, con noventa y nueve referencias a "Casas de viña", la mayoría de ellas correspondientes a lagares situados en el pie de monte de Sierra Bermeja sobre esquistos. Esta importancia económica se veía reflejada en muchas actividades, además de en la propia producción de vino y pasas, en la industria del cabotaje para su exportación, en la fabricación de toneles, botas, odres, pellejos, orzas o cantaras o en la fabricación de conservas de pescado con los vinagres procedentes de los vinos malogrados(1). La demanda laboral que generaba el sector vitivinícola en Estepona propició un constante aumento demográfico de la población.

Sin embargo, esta situación boyante corría un serio peligro al depender mayoritariamente la economía de un monocultivo, la vid. Hacia noviembre o diciembre de 1874 (2) llegaron a la península ibérica a través del puerto de Málaga sarmientos norteamericanos contaminados con un insecto parásito de la vid, la filoxera, que a la postre ha sido considerado la plaga más global, devastadora y decisiva de la viticultura mundial y cuyas consecuencias en la provincia malagueña fueron la reducción de la superficie de viñedos al 20% y un factor decisivo en la crisis socioeconómica de finales del s.XIX.

La filoxera de la vid es nativa de algunas regiones de Estados Unidos. Se alimenta exclusivamente de plantas del género Vitis. Algunas especies de vides han desarrollado mecanismos de defensa que impiden que les afecte; entre otras, algunas especies americanas como Vitis rotundifolia son totalmente inmunes. Sin embargo, la vid europea, Vitis vinifera, tiene una resistencia nula al parásito; de ahí las consecuencias catastróficas de una plaga que necesitó más de 30 años para controlarse. La filoxera es un claro ejemplo de la intervención del hombre como factor clave de la dispersión de una plaga. (3)

Aunque en 1880 la plaga afectaba principalmente al este de la provincia, en 1885 ya había llegado a Estepona. La plantación de vides americanas se presentó como la única posibilidad de restituir el sector. Sin embargo, los pequeños propietarios no tenían capacidad económica suficiente para afrontar la reconstrucción del viñedo. Se unió a esto que de entre los sarmientos americanos seleccionados, la planta más habitual para el replanteo, Vitis riparia, no crece bien en los suelos esquistosos y prefiere mejor los terrenos llanos litorales. Estos dos factores causaron el abandono mayoritario de la actividad vitivinícola en el piedemonte bermejense quedando en la actualidad torres de antiguos lagares como el de la fotografía (la pared reforzada para soportar el tiro de la viga) como testigos mudos de esta importante actividad económica del municipio.

Notas:
(1) TORRALBA PORTILLA, David; NAVARRO LUENGO, Ildefonso; GALAN SANCHEZ, Alfredo; ROMAN REQUENA, Felipe y otros. "Usos económicos en Estepona desde 1.809 hasta la plaga de la filoxera" (Catálogo de BIE del t.m. de Estepona. WWW iluana.com)
(2) MOLLEVI BORTOLO, Gemma; SERRANO GINE, David. "El impacto de la filoxera en Andalucía según la Diplomacia francesa" (Cuadernos Geográficos, 40 (2007-1), 133-148)
(3) PEREZ MORENO, Ignacio. "La filoxera o el invasor que vino de América" (Aracnet 9 - Bol. S.E.A., núm. 30, 2002, pp.218-220)

(Fotografía: Javier Martos, 20/06/2013) ( Derecho de copia )

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Sierra Bermeja (Ambito)

Antiguo lagar del Camino de Igualeja (Estepona)

Cortijo de las Cacerías (Estepona)
En el proyecto de clasificación de las vías pecuarias de Estepona de 1967 se describe el trazado de la vereda de La Lobilla, que arranca del pueblo por el sitio Portada y toma dirección al Norte, después cruza la "Vereda de los Frailes" ó "Calancha", continuando igual dirección por entre olivos para llegar después al arroyo de Marimacho que cruza, sigue entre olivos atravesando luego el arroyo de la Victoria y desde aquí va descabezar en el arroyo de Caba donde se interna.. En escasos dos kilómetros desde el centro urbano de Estepona esta vereda accede al paraje de la Victoria, entorno donde se ubica el cortijo de las Cacerías, antigua bodega y lagar de viga de torre cuadrada que constituye, junto al cortijo de Nicola y el cortijo de Don Cándido, uno de los conjuntos de mayor interés etnológico del término municipal de Estepona.

De la torre cuadrada del lagar, todavía en pie y que se aprecia en la fotografía, ha desaparecido la cubierta a dos aguas. No obstante el conjunto, incluida su maquinaria de madera, permanece en aceptable estado de conservación aunque irremediablemente acusará el paso del tiempo dado que no existe ninguna medida de mantenimiento ni de protección sobre los edificios ni la maquinaria.

Además del interés paisajístico y etnográfico ligado a los usos ganaderos, forestales y, como en este caso, vitivinícolas, el entorno resulta también interesante desde la óptica geológica por estar en un klippe de calizas dentro de la orla de contacto entre las llanuras del litoral y el piedemonte esquistoso que rodea Sierra Bermeja, y donde se levantan numerosos cerros hasta los 100 y los 200 metros que se configuran como perfectas atalayas sobre el litoral susceptibles de haber sido utilizadas en la antigüedad.

(Fotografía: Javier Martos, 16/06/2013) ( Derecho de copia )

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Sierra Bermeja (Ambito)

Cortijo de las Cacerías (Estepona)

Cortijo de las Cacerías (Estepona)
Al hablar de testigos mudos de la historia reciente en el litoral occidental malagueño, basta con adentrarse unos pocos kilómetros hacia el interior para comprender el fenómeno. Dependiendo del lugar, el desarrollo urbanístico del litoral -ordenado o sin ordenar, en uso o con promociones inmobiliarias abandonadas- sirve de encuadre al único paisaje natural que permanecerá intacto durante la efímera existencia humana, el del mar de Alborán y el Estrecho de Gibraltar. Desde otras perspectivas -como en la fotografía-, edificios históricos en ruinas ejemplifican los cambios económicos y sociales que derivaron de la pérdida de protagonismo del campo tras la entrada en escena de la industria turística, a mediados del siglo XX.

La imagen muestra el cortijo de las Cacerías, antigua bodega y lagar de viga de torre cuadrada que constituye, junto al cortijo de Nicola y el cortijo de don Cándido, uno de los conjuntos de mayor interés etnológico del término municipal de Estepona. La legislación actual no contempla la protección de estos edificios vinculados a la identidad del paisaje como sólo el paso de tiempo y la historia pueden lograrlo. Su degradación es crítica y en no pocos casos, irreversible. Constituyen un patrimonio material de gran valor que sería una enorme irresponsabilidad perder.

(Fotografía: Javier Martos, 09/06/2013) ( Derecho de copia )

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Sierra Bermeja (Ambito)

Cortijo de las Cacerías (Estepona)

Lagar de montaña (Jubrique)
Situado en las faldas de La Umbría, en un entorno hoy de castañar, pero que en su momento fue de viñas, morales y fanegas de regadío se encuentran las ruinas de este pequeño lagar.

Se trata del típico lagar de montaña, de pequeñas dimensiones, levantado usando la piedra como material principal. En el muro se aprecia la capilla o hueco donde entra el culo de la viga cuyo peso sirve para prensar la uva y obtener el mosto.

Como la mayoría de estos terrenos en pendiente entre Jubrique y Genalguacil, hasta mediados del s. XIX estas laderas se dedicaron en gran parte al cultivo de la viña. Hoy sólo quedan en Benanají y algún pago cercano retazos de la que fue una de las actividades agrícolas más importantes de la comarca hasta la plaga de filoxera de 1860, citándose en el Diccionario de Madoz la existencia de entre 70 y 80 casas-bodega en el término.

(Fotografía: Javier Porras, 20/04/2013) ( Derecho de copia )

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Valle del Genal (Ambito)

Lagar de montaña (Jubrique)

Amelgando con el mulo para la siembra (Estepona, finales de la década de 1990)
La evocación del campo y del marco agrario andaluz produce dos fuertes imágenes contrapuestas; y no sólo para el foráneo, indudablemente condicionado por la visión romántica de una realidad secular socioeconómica, de tipos humanos asociados a un régimen de explotación agrícola y de propiedad de la tierra, o por los estereotipos folclóricos divulgados principalmente por la última dictadura, sino también para nosotros mismos, andaluces, que conocemos lo que significa el campo andaluz, lo que existe en su historia y realidad actual, qué hay detrás de estas imágenes codificadas, qué luchas y superaciones colectivas encierran para nuestro pueblo y cómo el campo es el motor de nuestro presente, con sus sombras y sus luces. Sus distintas vertientes, agrícolas, industriales, económicas, sociales, constituyen el mayor y más importante patrimonio económico, social y cultural para definir nuestra tradición y explicar la contemporaneidad andaluza.(1)

En la fotografía, José Werner amelgando con el mulo para la siembra en la zona occidental del término municipal de Estepona (finales de la década de 1990).

Notas:
(1) OLMEDO GRANADOS, Fernando en Cortijos, haciendas y lagares. Aquitectura de las grandes explotaciones agrarias de Andalucía. Provincia de Málaga. (Dirección General de Arquitectura y Vivienda de la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía. 2000. 387pp)

(Fotografía: José Aragón Bracho, 23/03/2013) ( Derechos reservados. )

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Sierra Bermeja (Ambito)

Amelgando con el mulo para la siembra (Estepona, finales de la década de 1990)

Casería de las huertas de Guerrero (Benahavís). Lagar
Con este nombre figura en el plano catastral de Benahavís de 1897 una construcción ejecutada en tapial de barro enriquecido con cal que tiene anexa, como se aprecia en la fotografía, un lagar de viga con torre semicircular y cubierta a dos aguas del que sólo queda la capilla con las dos vírgenes.

La propiedad no figura con ese nombre en el nomenclátor de Benahavís de 1860, donde aparecen, como ocurre con el nomenclátor de Estepona, numerosas construcciones etiquetadas como casa de viña, lagares, en referencia al protagonismo que tuvo en esta zona, desde mediados del XVIII a finales del XIX, el cultivo de viñedos y la industria del procesado de la uva(1), por lo que es probable que su uso y origen fuese ése durante el siglo XIX. También es probable que fuese reconvertido, como tantos otros, tras la cirisis de la filoxera, para su uso como vivienda asociada a las huertas a las que hace alusión su nombre. Estas huertas podrían haber estado situadadas en una zona contigua a la construcción, en este mismo margen izquierdo del río Guadalmansa, donde existe una zona llana de filitas.



Notas:
(1) - TORRALBA PORTILLA, David; NAVARRO LUENGO, Ildefonso; GALAN SANCHEZ, Alfredo; ROMAN REQUENA, Felipe y otros. "La vitivinicultura en Estepona: lagares y paseros" (Catálogo de BIE del t.m. de Estepona)

(Fotografía: Javier Martos, 17/02/2013) ( Derecho de copia )

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Sierra Bermeja (Ambito)

Casería de las huertas de Guerrero (Benahavís). Lagar

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