Resultados buscando: El Ingenio (28)


 
 
 
Fuente de Marchenilla (Manilva)
Camino de Manilva a Secadero, se extiende una pequeña meseta que media entre la costa, el valle del Guadiaro en su tramo final y las múltiples lomas que anteceden a las estribaciones de las sierras interiores. La vereda de la Cañada del Apartadero o Camino de Martagina a Tesorillo atraviesa estos llanos, también llamados del Tábano. Esta vía pecuaria se abre paso a través de monte bajo y bosquetes de pinos piñoneros, encinas y eucaliptos; fue muy utilizada para el transporte de caña de azúcar desde el valle del Guadiaro hasta el Ingenio de Sabinillas.

En el borde de la meseta orientado a Secadero se localiza la fuente de Marchenilla, con amplio pilón para abrevar el ganado, principalmente vacuno, que aún hoy aprovecha los pastos de estos llanos.

(Fotografía: Javier Porras, 28/09/2014) ( Derecho de copia )

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La Costa (Ambito)

Fuente de Marchenilla (Manilva)

Noria de los Llanos del arroyo de las Cañas (Estepona)
Asociada a las antiguas huertas de los Llanos del arroyo de las Cañas, en Estepona, en la franja litoral entre las desembocaduras del arroyo de las Cañas, al este, y arroyo Antón, al oeste, aparece esta noria hidráulica de tiro o de sangre que aún mantiene en buen estado la maquinaria de forja, el pozo, y la acequia que sobre 11 arcos de medio punto comunicaba el pozo con una balsa situada 65 metros hacia el NO, hoy reconvertida en zona de aparcamientos en el conjunto urbanístico Hacienda Beach II-III.

Debió construirse en el segundo cuarto del siglo XX pues no aparece en el plano catastral de Estepona de 1912 (polígono 4) y si figura en el de 1943 (polígono 12), probablemente hacia 1920-25, cuando se generalizaron este tipo de ingenios fabricados en forja, sustituyendo los anteriores de madera. Según consta en el plano de 1943, han desaparecido las acequias que, a este y oeste, salían desde la balsa en paralelo a la línea del litoral para irrigar las distintas zonas de cultivo.

La noria tiene un pozo de unos 5 metros de altura, suficiente para llegar al nivel freático, y unos 6 metros de diámetro, teniendo todo el conjunto de la torre 12 metros de diámetro en total, es decir, 3 metros de muro macizo rodeando el pozo, construido a base de piedras y mortero muy rico en cal. En la plataforma superior del pozo, a la que se accede por una rampa por donde subían los animales, aparece delimitado por cantos rordados el carril de 1 metro de diámetro por donde circulaba atado a un palo (balancín) el mulo o burro que movía el eje (árbol) haciendo girar las dos coronas dentadas del ingenio y con ello, la cadena sin fin sobre la que van situados los recipientes (cangilones) que iban sacando el agua del pozo y vertiéndola en una arqueta que llevaba el agua a una acequia que comunica con la balsa (alberca). Según reza en la forja de la maquinaria, fue fabricada en la fundición A.Herrero, en Málaga.

Por lo general, entre las desembocaduras de cada dos arroyos a levante de Estepona, éste era el paisaje al sur de la carretera que comunicaba Málaga con Cádiz hasta poco más de la década de 1950: una serie de huertas regadas por acequias, con pozos y norias de tracción animal, algunas casas y chozas aisladas, eras para la trilla y una casilla de Carabineros en la inmediata franja litoral; en algunos de estos llanos litorales, también aparecen como elementos diferenciadores las torres almenaras. En este caso concreto, al otro lado del arroyo de las Cañas sobresalía por encima de los árboles de ribera del arroyo la chimenea de la fábrica de la Unión Resinera Española, una de las 25 que esta importante compañía tenía repartidas por toda la península y que gestionaban el 60% de las resinas nacionales. La fábrica, que tenía zona de cabotaje en la desembocadura del arroyo de las Cañas, estaba orientada a la producción de mieras y más tarde a la fabricación de embalajes para frutas y pescados.

(Fotografía: Javier Martos, 10/08/2014) ( Derecho de copia )

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La Costa (Ambito)

Noria de los Llanos del arroyo de las Cañas (Estepona)

Tras los pasos de Orueta en la Serranía de Ronda. Cuencas de los ríos Verde y Guadaiza desde Sierra Palmitera
Si existe un episodio de obstinación personal en la historia de la geología española, ese es el empeño de Domingo de Orueta y Duarte por encontrar y acotar las reservas de platino en la Serranía de Ronda.

A principios del siglo XX el níquel, el cromo y el platino eran minerales muy escasos y estratégicos por su importacia en la industria militar. De ahí se entiende la enorme expectación que suscitó la famosa conferencia que impartió el malagueño Domingo de Orueta y Duarte, el 30 de octubre de 1915 en el Instituto de Ingenieros Civiles de España, desvelando la existencia de estos minerales -fundamentalmente el platino por los elevados precios a los que cotizaba- en la Serranía de Ronda.

Orueta había llegado a la conclusión de la presencia de platino en la Serranía de Ronda tras su estudio geológico del macizo ultrabásico, presencia que ya había sido propuesta de manera pionera por el gaditano José Mac-Pherson en 1879, por las similitudes petrológicas de las peridotitas de Ronda con las de los Montes Urales (Ucrania), casi el único yacimiento de platino conocido a nivel mundial por aquel entonces.

Las Cortes aprobaron con la Ley del platino disponer los fondos necesarios para la investigación en la serranía de posibles yacimientos de estos importantes minerales. El estudio fue llevado a cabo en campañas entre 1915 y 1919. Como oficina y alojamiento de los ingenieros se utilizó la casa de la fábrica La Concepción, situada en la margen derecha de río Verde. Orueta se instaló en la finca "El Cuscús", en el barrio de El Ingenio, en San Pedro Alcántara.

La presencia de cromo y níquel se investigó con el trabajo de cuadrillas volantes de hombres del lugar con experiencia en el reconocimiento de minerales que exploraron los 696 kilómetros cuadrados en los que se dividió el espacio serrano. El platino se investigó en las cuencas de los ríos Guadalmansa, Guadalmina, Guadaiza, y Verde, aunque sólo el Guadaiza y el río Verde dieron resultados positivos.

De las numerosas vicisitudes de estas campañas de exploración, las enormes dificultades técnicas del movimiento de la pesada maquinaria requerida en una comarca pésimamente comunicada, de lo lluvioso de aquellos inviernos y, principalmente, del tesón del incansable científico malagueño queda constancia en la correspondencia privada(1) de este ilustre paisano:

Después de estudiarlo bien me decidí a que el transporte de las sondas río arriba (seis kilómetros) se hiciese por bueyes y no con la máquina automóvil que cada una lleva. No había camino ninguno; el lecho del río está lleno de cantos y había además que vadearlo varias veces. Resultó una cosa imponente. Diez yuntas en cada sonda; los hombres metidos en agua hasta la cintura y los armatostes aquellos avanzando con cierta magestad [sic] por aquel desierto. Algo así como si estuviéramos en Anaconda o en el Far-West. Pero todo salió bien. No se ha roto nada y ya estamos adonde yo quería estar. Los muchachos trabajando como negros y los operarios todos lo mismo. El entusiasmo por ahora al menos, no decae....Ahora voy a contarte una dificultad que tengo, y que es una cosa ridícula y nimia, pero que me trae mareado. La dificultad es que necesito un buen caballo y en esta tierra de los caballos no lo he podido encontrar hasta ahora. Estoy en un centro distante respectivamente ocho y once kilómetros de los dos centros de trabajo principales. Necesito pasearme a caballo bastantes horas y hasta este instante no he encontrado un animal capaz de llevarme y eso que lo encargué con dos meses de anticipación a Málaga, Sevilla y Jerez. He desechado dos y ahora estoy peleando a brazo partido con el tercero. Un bicho lleno de vicios, flojo y sin fuerzas que es probable ruede por una de estas cañadas uno de estos días y conmigo encima. Te cuento todo esto (que aunque parezca una nimiedad para mi no lo es) por si entre tus amigos sabes de alguno que tenga y quiera vender un buen caballo. Las únicas condiciones que debe tener es ser grande, ancho, fuerte y a ser posible de genio (como yo). Si buenamente sabes de alguno avísame enseguida y si no no te preocupes.

Notas:
(1) Carta de Domingo de Orueta a Enrique Villate y Corralón, conde de Valmaseda. 28 de febrero de 1916. [Legado Familia García San Miguel], en "Domingo de Orueta y Duarte (1862-1926) y la investigación del platino en España" (Boletín Geológico y Minero, 119 (4), 473-494)

(Fotografía: José María Navarro, 27/07/2014) ( Derecho de copia )

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Serranía de Ronda (Ambito)

Tras los pasos de Orueta en la Serranía de Ronda. Cuencas de los ríos Verde y Guadaiza desde Sierra Palmitera

Plano del Ingenio de Azúcar de Manilva (Juan Foucault. Año 1727)
Los mercaderes genoveses, que ostentaban una situación privilegiada en el reino nazarí de Granada hasta el periodo final de la guerra, en la década de 1482-1492, cuidando de sus intereses pasaron a financiar la maltrecha economía castellana. Tras la conquista de Málaga, la ciudad recibe una serie de privilegios fiscales y de medidas encaminadas a asegurar su repoblación y a la afluencia de mercaderes forasteros, en especial de los no castellanos(1). De esta manera, el puerto de Málaga adquiere para los genoveses un valor estratégico como punto de entrada y salida de productos para buena parte de Andalucía.

Entre los productos comercializados destacan la seda, los frutos secos, el lino, la lana, la anchova y sardina malagueña y el cereal del traspais andaluz, especialmente el trigo. Aunque no hay noticias sobre exportaciones genovesas de caña de azúcar, producto tradicional del reino granadino, Benítez Sánchez-Blanco da noticias(2) a este respecto. Dentro de la reorganización económica del Estado de Arcos, en 1531 se arrienda a un grupo de genoveses, por 300 ducados al año, la plantación de caña creada por el duque poco antes de 1530, sobre unas 140 fanegas de tierra en la vega de Manilva. Los genoveses van a ampliar las tierras dedicadas al cultivo de la caña, modificando el trazado de las acequias de riego y ocupando todas las tierras particulares situadas dentro de dichas acequias. Esta expansión se produce entre 1531-1535, abandonando los genoveses el ingenio en 1543 ante la imposibilidad de competir con el azúcar americano. En 1554 el ingenio está transformado en mesón.

Bibliografía:
(1) LÓPEZ DE COCA, José Enrique; LÓPEZ BELTRÁN, María Teresa. "Mercaderes genoveses en Málaga (1487-1516). Los hermanos Centurion e Ytalian." (Revista Historia. Instituciones. Documentos, núm.7, 1980, pp.95.124)
(2) Archivo Histórico Nacional, Toledo, Sec.Osuna, legajo 153, exp.5. en BENÍTEZ SÁNCHEZ-BLANCO, Rafael. Moriscos y cristianos en el Condado de Casares. (Diputación Provincial de Córdoba, 1982)

Plano: Archivo General de Simancas. Signatura: Mapas, Planos y Dibujos. 15, 189. 42X30cm

(Fotografía: José María Navarro, 02/07/2014) ( Derecho de copia )

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La Costa (Ambito)

Plano del Ingenio de Azúcar de Manilva (Juan Foucault. Año 1727)

Plaza Augusto Suárez de Figueroa. Estepona (Archivo Temboury, después de 1904)
La revolución al periodismo gráfico en España llegó con el ingenio de un esteponero, Augusto Suárez de Figueroa, nacido en Estepona en 1846 e insuficientemente reconocido en su pueblo natal (1). Suárez de Figueroa ha pasado a la historia, además de por ser maestro de periodistas y padre del grafismo en el periodismo moderno (2), por ser el último periodista que murió en duelo, en 1904, para dirimir el derecho de réplica a los artículos que escribía, antes de la erradicación de este tipo de métodos, hacia 1920(3). El, tal vez, más ilustre de los esteponeros de toda la historia, tuvo además un breve episodio político como diputado por el distrito de Gaucín siendo presidente del gobierno el conservador Francisco Silvela, durante la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena. Suárez de Figueroa no acudía al congreso pues le resultaban ingratas las escenas de la vida política. Aún así, expuso un único y contundente discurso el 12 de enero de 1900 que todavía puede considerarse perfectamente vigente, al que pertenece este fragmento(4):

Acabaré diciendo que muchas veces he sentido la tentación, y ahora que hablo por requerimiento ajeno voy á dejarme llevar de ella, de dirigirme al jefe de ese Gobierno y de esta mayoría, no aconsejándole, que yo no tengo títulos ni autoridad ptira dar consejo, sino en forma y á modo de ruego, que ese es un derecho al que todos nos podemos acoger, para pedirle que no ejercite su iniciativa en la propuesta de ninguna ley; que en lo posible no permita que la ejerciten otros; que no haga ninguna reforma; que no reorganice ningún servicio; que no rebaje una sola peseta de ningún presupuesto; que no despida un solo empleado de ningún ministerio; y que, á cambio de eso, que ya se ve que es cosa hacedera y fácil, á cambio de eso, que ni siquiera exige el concurso del tiempo, que podría realizarse mucho más brevemente, no ya que aquella resolución administrativa que había de correr paralela al curso de los astros, sin aquella otra rápida y urgente de que han hablado aquí los señores Maura, Canalejas, Romero Robledo y Azcárate; á cambio de eso, una mañana se levante S. S. con la resolución de gobernar, y gobierne para la Universidad, y para el cuartel, y para los Tribunales de justicia, y para las oficinas públicas, y para esas escandalosas Diputaciones provinciales que han llegado á organizar, á constituir en la mayor impunidad el infanticidio colectivo; y para esos Ayuntamientos, no menos escandalosos que las Diputaciones, siempre hechura y á la vez sustentación de nuestra influencia política y parlamentaria, donde la fortuna de unos pocos va medrando al mismo compás y medida que se desmedra y se filtra y desaparece la hacienda de los pueblos; y para esos agentes del fisco, implacables con el pobre deudor del Estado, dóciles con el rico, maestros en todo linaje de cohechos, que, no contentos con reproducir en nuestra época de civilización y de progreso todas las extorsiones y todos los vejámenes y todos los abusos que deshonraron en la Edad media la percepción de los tributos, aún inventan nuevas trapacerías y artimañas nuevas, con las cuales, sin que nadie les vaya á la mano, defraudan á la vez que deshonran al Tesoro, corrompen y explotan á los contribuyentes, y con la ruina del modesto industrial y del pobre labrador, á quien ya medio ahoga el sentido antisocial y antidemocrático de nuestras leyes de Hacienda, van dejando por todas partes un reguero de odios populares contra las instituciones y contra los poderes del Estado.

Resuélvase S. S. á eso, señor presidente del Consejo de ministros, y entonces verá cómo con sólo iniciar la obra, con sólo dar en ella los primeros pasos, empieza el país á recobrar el pulso perdido, y verá cómo desaparecen del horizonte todos los signos de peligro y todas las amenazas de tempestad que de cuando en cuando nos sobresaltan, y cómo las cosas y las personas tornan á su asiento natural, y los comerciantes vuelven á sus mostradores, y loa zapateros á sus zapatos, que ya es hora de que se dediquen á eso (Risas); y verá, además, cómo no hay que preocuparse de la Asamblea da Valladolid, ni que suspender los mítines de Granada y de Barcelona, ni que temer las exageraciones del radicalismo catalanista, ni los delirios de los bizkaitarras de Bilbao; y verá también cómo fuera da aqui le aplaude la nación entera, y dentro de aquí recobra la fe y el aliento necesario esa mayoría, y verá, en fin, aunque esto claro es que para S. S. tiene menos valor y para los demás escasa ó ninguna importancia, cómo aquellos que están aquí en la situación en que estoy yo, pasada la edad de los entusiasmos juveniles, con experiencia y reflexión bastantes para no enamorarse de las reformas en versos alejandrinos, como oí que S. S. dijo aqui una tarde con el ático ingenio que le distingue, le secundamos con alma y vida, sin poner precio ni condición á nuestro concurso, porque ya no tenemos, por mí al menos lo digo, otra aspiración ni otro deseo que servir modesta y oscuramente los intereses de la nación y la causa del bien público, (Muy bien. Aplausos).

Notas:
(1) Tras su muerte en enero de 1904, el Ayuntamiento de Estepona acordó celebrar honras fúnebres costeadas por el municipio, imprimir en acta de la sesión en la que fue nombrado hijo predilecto en 1900 y ponerle su nombre a la plaza de Estepona que aparece en esta fotografía del Archivo Temboury (Signatura: 1121C). Pese a esto, el más ilustre de los esteponeros es poco conocido en su pueblo natal.
(2) El Imparcial, 2 de enero de 1904
(3) MATEOS FERNÁNDEZ, Juan Carlos "Cuestión de honor. Los periodistas se baten en duelo" (Revista Historia y Comunicación Social. 1998, número 3,323-341)
(4) La Vanguardia, 6 de enero de 1904

(Fotografía: Javier Martos, 02/07/2014) ( Derecho de copia )

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Plaza Augusto Suárez de Figueroa. Estepona (Archivo Temboury, después de 1904)

Puente acequia sobre el arroyo de los Molinos (Casares)
A escasos 200 metros de los Baños de la Hedionda (Casares) se encuentra cruzando el que todavía debe llamarse arroyo de los Molinos, tributario del río Manilva, este puente que permite a una acequia ubicada sobre él pasar de la margen derecha a la izquierda. La acequia forma parte del denominado "canal de riego" en el plano catastral de Casares de 1912, aunque también aparece simplemente como "acequia" en planos anteriores hasta 1893. No es descartable que este puente tenga su origen en alguna construcción anterior del siglo XVI que suministrase de agua al Ingenio de Azúcar del Duque de Arcos situado aguas abajo en el río Manilva y que fuese reconstruido hacia el s.XVIII como canal de riego para las Vegas de la Duquesa cuando, según consta en las respuestas del Catastro de la Ensenada (1749), el ingenio ya estaba abandonado.

En magnífico estado de conservación, está ejecutado en mampostería de ladrillo macizo unido con mortero de arena y cal con restauraciones irregulares posteriores de ladrillo macizo y piedra. Presenta dos arcos escarzanos apoyados en pilares de ladrillo macizo y mortero de arena y cal con dos gruesos tajamares redondeados, situados aguas arriba y aguas abajo.

Sobre las propiedades del agua, según análisis de fecha 3 de julio de 1958 realizado siendo alcalde de Casares, Miguel Ruiz Ramos, quien presenta instancia a la Dirección General de Minas solicitando la declaración de utilidad pública de las aguas de los Baños de la Hedionda, las aguas son sulfurosas, clorurado-sódicas. Un análisis posterior de 15 de mayo de 1959, realizado por la Jefatura Provincial de Sanidad y ratificado en abril de 1962 (1) las considera no potables por estar contaminadas por el bacilo de Coli (Echerichia colli), por lo que no podrían utilizarse como aguas mineromedicinales y el Ayuntamiento de Casares no podría utilizar este argumento para expropiar los Baños, al estar ubicados en una propiedad privada. Sin embargo, el entorno tiene cierto grado de protección arqueológica, el edificio de los Baños tiene protección integral, sigue siendo utilizado como balneario durante todas las épocas por numerosas personas y el conjunto tiene suficientes valores naturales, históricos, arqueológicos o, como en el caso de la fotografía, etnográficos como para que la administración recupere todo este patrimonio de tan alto valor.

Notas:
- (1) RODRIGUEZ SANCHEZ, Juan Antonio. "Historia de los Balnearios de la provincia de Málaga" (CEDMA, 1994)

(Fotografía: Javier Martos, 06/10/2013) ( Derecho de copia )

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Puente acequia sobre el arroyo de los Molinos (Casares)

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